En las últimas décadas se han producido profundas transformaciones estructurales derivadas de un proceso de internacionalización de las relaciones sociales y económicas . Hace más de medio siglo la tradicional división de trabajo entre hombres y mujeres comenzó a cambiar. Miles de amas de casas empezaron a incorporarse al mercado laboral impulsando una verdadera revolución. Durante el siglo XXI las mujeres no sólo han avanzado en el reconocimiento de sus derechos laborales y sociales, sino que varias pudieron alcanzar puestos o trabajar en áreas que antes eran patrimonio de los hombres. Sin embargo, todavía persisten desigualdades, tanto en los salarios como en el acceso a cargos ejecutivos. El reparto desigual de las labores de cuidado y las tareas domésticas no remuneradas entre las mujeres y los hombres, es un determinante importante de las desigualdades de género en el trabajo. Aunque el concepto antiguo de que las mujeres "pertenecen al hogar" se ha dester...
Orientación en Contextos Laborales